Ninguna cultura calibra con precisión los méritos y la importancia histórica de sus escritores contemporáneos, de manera que sería legítimo preguntarse si -por ejemplo- Yasmina Khadra (Mohammed Moulessehoul), Jonathan Littell, Atiq Rahimi, Mercedes Deambrosis y otros como ellos, no serán quienes, en el futuro, puedan ser percibidos -junto con los escritores francófonos procedentes de las antiguas colonias y algunas individualidades "autóctonas"-, como la cabeza de puente de la renovación (y no sólo temática) de la novela que se escribe en esta lengua. Que, no lo olvidemos, también ha sido la que escogieron (total o parcialmente) otros escritores extranjeros: desde Beckett, Ionesco, Green (Julien) o Semprún a Bianciotti, Makine, Ben Jelloun o Dai Sije.
Manuel Rodríguez Rivero a En francés (S.V.P.) [El País]