[…] no deja de resultarme insólito el éxito de Larsson. ¿Será posible -me digo- que esos hombres y mujeres que se irritan sobremanera en cuanto oyen la palabra feminismo se hayan tragado tan ricamente y sin protestar esas casi 1.400 páginas? Lo más probable es que lectoras y lectores no hayan establecido ni el más mínimo vínculo entre la ideología que destilan las novelas de Larsson y lo que creen que es el feminismo.
Gemma Lienas a Hombres que aman a mujeres [El País]