El futuro que ya es presente se llama e-book, a la espera de que se imponga un sistema tecnológico sobre el resto. Empiezan a incluirse en los contratos los derechos digitales de las obras y los editores perfilan plataformas, que en algunos casos (Edi.cat) son comunes de varios sellos. En el contenido, se incrementará la presencia de títulos de clásicos, ya sean de la Antigüedad o modernos, pero indiscutibles.
Entre el e-book y los ‘clásicos’ de C.Geli [El País]